La grave situación del
servicio de Pediatría en el Instituto de
Oncología Dr. Luis Razetti de Caracas podría terminar en un cierre técnico,
ya que el pésimo suministro de servicios
como la electricidad y el agua, sumado al deterioro progresivo de sus
equipos e instalaciones imposibilita atender a los niños con cáncer.
Los pacientes, personal médico
y paramédico aseguran que estas fallas se
han agudizado en los últimos tres meses, lo que ha traído como
consecuencias una sensible reducción en la capacidad de prestar servicios a una
población tan vulnerable como la niñez
de escasos recursos.
“Este año las carencias han
sido cada vez peores. La falla de agua empezó a afectar primero a los baños,
que hasta ahorita permanecen cerrados. Luego los pocos aires acondicionados que funcionaban en el área de Oncología
Pediátrica presentaron problemas. Llegamos al punto en que las consultas y
los días de tratamiento fueron suspendidos”, relató Yurbi Rojas, madre de un
paciente de 8 años, con de osteosarcoma en la pierna hace dos años.
Rojas denunció que, aunque el
servicio se mantiene de forma parcial en todo el establecimiento, los 15
pacientes que usan las 15 unidades en las que se aplican las quimioterapias no
reciben el tratamiento en la forma adecuada. Además, el personal de salud se
expone al administrar los medicamentos sin las condiciones mínimas.

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